Agradecido. Así me quedé el pasado viernes 26 tras asistir al concierto que Rosendo Mercado dió en Jaca, con motivo de las fiestas en honor a Santa Orosia que se están clebrando en la capital de la Jacetania.

Agradecido por los 10 euritos que costaba la entrada, agradecido porque fué como verlo en el salón de casa, agradecido por una dulce temperatura (en comparación con el infierno de Zaragoza del que escapaba), agradecido por ver como sólo tres tipos con sus voces, bajo, batería y guitarra daban un pedazo concierto de rock. Agradecido por la entrañable acogida de los amigos que nos dieron cobijo en sus casas. En definitiva: "...la historia se repite y aun así, prometo estarte agradecido".

Lo malo: no darse ni cuenta.
Lo peor: desorganización en la barra para adquirir bebida y la cerveza caliente.