Palm se rinde. Entrega sus armas a Microsoft lo que apunta una nueva estrategia: Centrarse en la fabricación del hardware de PDA y Smartphones y ceder en la batalla por la hegemonía en cuanto al software.

Lo he visto hoy repasando el Blog de Eugenio Mingo y reseñado también en Barrapunto.

En este momento, me asaltan varias incertidumbres, como qué pasará con PalmSource, la empresa o división de Palm encargada del desarrollo de software o por qué Palm no ha confiado en la comunidad Open Source para que le apoye en el desarrollo y evolución de su software.

Para mi es una lástima. Mi Zire 71 me sirve bien y el software Palm Desktop y las herramientas existentes para gestionar el aparatito en Windows me sirven fiel y eficientemente.

He usado dispositivos con Windows Mobile y me han resultado engorrosos en su relación con el PC al tener que usar imperativamente herramientas como Outlook (que no me gusta ni ver) y una fiabilidad y calidad muy por debajo de lo que tenía con mi Palm.

Tampoco los he podido usar en casa con GNU/Linux mientras que con Palm, tengo mis datos sincronizados en ambas plataformas sin mayor problema.

En fin, hoy me siento un poco triste ante la perspectiva de que, cuando tenga que cambiar de PDA lo tendré muy complicado para encontrar algo que se entienda tanto con GNU/Linux como con Windows.

He de reconocer que también estoy descontento con algunos aspectos de la política de Palm como, por ejemplo, no sacar drivers para que las tarjetas SD WiFi puedan correr en mi Zire 71 o que los accesorios sean caros en comparación con los de otras marcas.

Sólo queda permanecer atentos al panorama a ver cómo discurren los acontecimientos a nivel tecnológico en este mundillo de los dispositivos móviles.