Impresionante.

No hablaré mucho del tema porque no sabría comunicar con fidelidad lo bien que me lo pasé viendo Saltinbanco.

Sólo decir que salí de la función con una sonrisa en la cara y la sensación de que el espectáculo vale sobradamente lo que pagas.

Cuando compré la entrada los aproximadamente 65 Euros que me costó al cambio se me hicieron un poco cuesta arriba. Pero ayer, tras acabar la función, ni me acordaba de lo que había pagado, ni de la hora larga que me costó llegar en coche desde mi hotel hasta la carpa bajo una lluvia infernal, ni de lo cansado que me encotraba al comenzar la función tras un intenso día de trabajo. Al revés, salí de allí como flotando y absolutamente satisfecho.

¡Ya estoy mirando cúando aterrizan en España con Dralion!. Voy a hacer todo lo posible por ir a verlos.