Vía David Bravo leo en El Correo Digital unas declaraciones de Santiago Segura que no tienen desperdicio:

Todo aquel que se baja una película es un chorizo. Y yo no tengo que tomar medidas, sino el Gobierno. Si cuando estás ante un mantero te agarra un policía por el brazo y te dice '600 euros de multa', ya verás cómo dejas de comprar. O si eres titular de una línea ADSL y te llega una cartita diciendo: 'Usted se ha bajado contenidos ilegales de Internet'. Si se quiere, se puede acabar con la piratería.

Realmente se trata de un andoba ingenioso y graciosete, el Santiago.

Pues nada, dedicaremos los esfuerzos legislativos y policiales a perseguir a los que compran y pegarles unos buenos sartenazos para que dejen de ser malos y adquieran legalmente tus trabajos. Porque, claro, lo que inporta realmente es que las sufridas gentes del cine español (y sus intermediarios) no dejen nunca de ganar dinero, no sea que tengan que acabar pidiendo en la calle en su jubilación. Es esta propuesta de persecución policial y administrativa al cidudadano mucho más rentable y eficiente que perseguir y desarticular a las mafias que copian las películas y que explotan a los inmigrantes ilegales poniéndoles al frente de las mantas.

Santiago, chato, tú si que deberías de estar como ministro de cultura y no la blandengue de la Calvo.

Ahora en serio.

Es intolerable que el payo este nos llame peyorativamente chorizos a los que tenemos una línea ADSL. Parece que nadie le ha explicado que, por el momento, bajarse contenidos no es ilegal en el reino de España. Ningún otro productor de bienes y servicios en el mundo se atreve a tocarle las narices a sus clientes como hacen las gentecillas estas del espectáculo. Insultos, rootkits, notas amenazantes a los usuarios de redes P2P...

Santiago, tío, ya que tú te tomas la libertad de llamarme chorizo, permíteme que yo te mande a tormar por el culo.