Ayer me hice con un nuevo cachivache tecnológico. Un manos libres Bluetooth Nokia HS-56W. Mi hermano se lo compró y no acaba de gustarle porque le resulta incómodo en la oreja y parece que la potencia de salida del altavoz no es suficiente para lo que él lo necesita.

Lo he estado probando esta mañana y en entornos cerrados se oye lo suficiente, auque a mi me gustaría que tuviese un poquito más de volumen (estoy un poco teniente :-) ).

Es de color negro (como el de la foto) y de un tamaño bastante reducido, lo que lo hace bastante discreto.

El principal problema que estoy encontrando es perder la vergüenza a usarlo, parece que uno está hablando sólo.

Precisamente Enrique Dans comentaba en un post reciente titulado Locos o hablando por teléfono las implicaciones que tiene la tecnología (aplicada en gadgets como este) en nuestros usos y costumbres.

Pues eso, que espero no parecer un grillao cuando lo utilice.